Toda organización se encuentra expuesta a diferentes acontecimientos posibles, que en caso de materializarse pueden ocasionar la consecución o el fracaso en el logro de los objetivos establecidos. Mediante la gestión de riesgos por parte de personal cualificado, se conseguirá una identificación y aplicación de acciones destinadas a reducir la probabilidad de dichas acciones, y lograr el éxito de la organización.